El presidente de la Asociación de Empresa Familiar, Ramón Alejandro, visitó recientemente los estudios de Aragón Radio con motivo de la elección de Zaragoza como sede del 30º Congreso Nacional de la Empresa Familiar el próximo año. En la entrevista, compartió su visión sobre el futuro de la empresa familiar en Aragón.
Zaragoza, capital de la empresa familiar
Zaragoza ha sido elegida para acoger la 30ª edición del Congreso Nacional. Una decisión que se anunció en la clausura del encuentro de este año, celebrado en Madrid. Como explicó Alejandro, se trata de un gran evento, que reunirá a más de 600 empresarios y empresarias familiares, así como a representantes económicos e institucionales de algo nivel. Además, el presidente recordó que la celebración de este trigésimo congreso será aún más especial al coincidir con la celebración del 30 aniversario de la fundación de la AEFA.
Repaso a los grandes retos del sector
Tras valorar el impacto de esta cita, la entrevista sirvió para hacer un repaso por otros temas coyunturales y estructurales que también afectan a la empresa familiar hoy en día.
En un contexto político marcado por la polarización, el presidente de la AEFA reivindicó el compromiso del sector privado. «Las empresas familiares estamos dispuestas a ayudar al país para solucionar problemas como el de la vivienda, el de la energía, el absentismo o la competitividad de las empresas españolas», aseguró Alejandro. Para lograrlo, pidió a la clase política «debates serenos», proponiendo al tejido de la empresa familiar como el «centro de gravedad» desde el cual buscar soluciones reales y consensuadas.
Por otro lado, se abordó la realidad económica de Aragón. Aunque destacó la inmejorable posición logística de la comunidad y el buen ritmo de las nuevas inversiones, el presidente abogó por una «mayor diversificación», lo que aportaría «una mayor estabilidad» al crecimiento regional. Asimismo, defendió el arraigo de las empresas locales señalando que «es bueno que los propietarios de las empresas que tenemos en Aragón sean del territorio», ya que su compromiso e implicación por el crecimiento económico y social de la región es incuestionable. Puso como ejemplo cómo las empresas aragonesas donaron dinero para comprar respiradores durante los peores momentos del COVID-19.
El tamaño de las empresas, el reto a superar
En cuanto al futuro, Ramón Alejandro reflexionó sobre el reto del tamaño en las empresas. Como aseguró, «cuanto más grande es la empresa, más posibilidades tiene de seguir, de ser una empresa longeva que dure más de 50 años». Para superar la barrera del tamaño, invitó a las pymes aragonesas a «buscar alianzas y buscar maneras de crecer». Finalmente, frente a la dificultad para encontrar empleo especializado en un mundo de constante evolución tecnológica, Alejandro subrayó que la clave reside en «una mayor colaboración entre empresas, universidad y centros formativos”. Solo así, concluyó, se podrán identificar correctamente las necesidades reales del mercado y formar a los profesionales con las capacidades exactas que requiere el tejido productivo.









