Anoche celebramos una de las citas más esperadas del año: nuestra tradicional Cena de Verano. Esta edición fue especial porque brindamos por los 30 años de la Asociación de Empresa Familiar de Aragón.
El director general de la AEFA, Jorge Esteban, dio la bienvenida a los cerca de 200 asociados que nos reunimos para celebrar tres décadas de unión y de trabajo en favor de las empresas familiares aragonesas. A lo largo de estos años, hemos fortalecido el papel de estas compañías como motor económico y social de nuestra región, impulsando su puesta en valor en los foros económicos e institucionales más representativos y apoyado y asesorado a las familias empresarias para garantizar que su legado perdure.
Bajo el lena “Raíces y futuro”, la AEFA celebra este aniversario reforzando la idea de compromiso, arraigo y legado que hacen de las empresas familiares el eje de desarrollo económico, social y territorial de Aragón. Valores que son los que marcan el futuro y engrandecen a estas compañías.
Como expresó el presidente de la AEFA, Ramón Alejandro, “celebramos 30 años de esfuerzo, de compromiso, de generosidad y de amor por esta tierra y por nuestras empresas. Treinta años en los que la Asociación de Empresa Familiar de Aragón ha sido mucho más que una organización empresarial. Ha sido un punto de encuentro, un espacio de confianza, un lugar donde generaciones distintas han aprendido a escucharse y donde empresarios que compiten en el mercado han sabido darse la mano para defender algo mucho más importante: el futuro de Aragón”

Este aniversario no es solo una mirada de orgullo hacia el pasado, sino el impulso definitivo hacia lo que está por venir. En un entorno en constante cambio, la AEFA ha reafirmado su compromiso para garantizar la continuidad de la empresa familiar, apoyando el relevo generacional para que los valores, la cultura empresarial y el arraigo sigan pasando de padres a hijos.
Un futuro que se materializa en el Fórum AEFA y que, como su presidente Isaac Vicioso explicó, “en un mundo cada vez más competitivo, más rápido y exigente, las nuevas generaciones tenemos una obligación enorme: honrar el esfuerzo de quienes estuvieron antes, construyendo empresas todavía más fuertes para quienes vendrán después; ser capaces de mejorar las cosas sin perder la esencia y tener raíces muy profundas para poder llegar más lejos”.

Una ocasión especial que aprovechamos para celebrar también el centenario de uno de nuestros asociados, Pastas Romero, a quien quisimos entregar un recuerdo en este año tan destacado también para ellos.
A la velada también asistió Carlos Blesa, director territorial del Banco Santander en Aragón, Navarra y La Rioja.
Con motivo de esta celebración, los asistentes recibieron como obsequio un grabado del pintor aragonés Pepe Cerdá, quien se mostró emocionado de poder contribuir con su arte a esta celebración y que su obra sirva de recuerdo de este momento tan especial para todos los asociados.




Gracias de corazón a todos los asociados y colaboradores que nos acompañasteis en una noche tan especial.
Por otros 30 años (y muchos más) de legado, arraigo y futuro compartido.




















